viernes, 10 de enero de 2014

"Apañao"

Ana se sentía segura y sexy con su nueva falda, era de las rebajas, pero muy bonita y comoda, era extraño pero esa prenda le hacía creer más en ella misma.
Aquella noche Ana salió con sus amigas como todos los sabados.
Ellas visitaron los mismos bares, las mismas diacotecas, e hicieron lo mismo de siempre.
Mientras Ana y Julia bailaban con sus copas en la mano, las demás hablaban tranquilamente en la barra.
Un chico se acercó a Ana, era moreno, alto y fuerte, pero no demasiado guapo.
Se presentaron, se llamaba Carlos y vivía cerca de aquel bar, acababa de comprarse un coche de segunda mano, no muy moderno pero para el era algo que llamaba "Apañao".
Después de dos cubatas, los dos salieron fuera y continuaron la conversación.
Ana se encendió el último cigarrillo light de su cajetilla, y como no tenía más, se le fueron turnando, y calada a calada. Los dos tenían la sensación de que se conocían de antes, pero no le daban importancia.
Ana empezó a notar frío y el le dijo que podían ir a su coche a seguir charlando.
Al llegar ella pensó que su nuevo amigo tenía un curioso sentido de considerar algo "apañao".
El coche era un pequeño Clio azul oscuro, bastante sucio, que tenía un retrovisor algo escacharrado. Pero todo eso no le impedió subirse al coche. En el Clio continuaron la conversación, y Carlos se hacía el gracioso, algo que a Ana no le parecía nada mal, ya que después de el último Ron-Cola todo le parecía más divertido, y Carlos cada vez más atractivo.
Cuando se quisieron dar cuenta estaban besandose. Él la agarraba de la cintura, mientras que Ana se apollaba sobre la palanca de cambios. Los besos cada vez eran con mas ganas y una cosa llevó a la otra, el se desabrochó los botones de su camisa, dejando ver algo de pelo en el pecho. Ella se intentaba bajar la falda pero entre la pasión y el poco espacio su codo toco un botón y de inmediato se encendió la radio.
Seguido a esto ellos se pasaron a la parte de atrás del coche, donde continuaron con las caricias y los beso en el cuello. Carlos besaba muy bien. Cuando Ana se desvistió, Carlos empezó a besar poco a poco su escote, y luego su pecho, su vientre, y cada vez más abajo.
Para Ana esto estaba sido una locura, ya que ella nunca se acostaba con un chico nada más conocerle, y mucho menos en un coche. Pero aquella noche quería hacerlo, le daba igual todo, solo quería sentirse deseada.
Mientras Ana pensaba en lo que estaba disfrutando y lo que se iba a arrepentir al día siguiente, Carlos intentaba desabrochar su sujetador, que para su desgracia era de doble cierre, pero aunque le costó, finlmente logró su proposito.
El calor y la temperatura subia cada minuto.
Acabaron haciendo el amor mientras sonaba "We found Love" en los 40 principales. Y para la sorpresa de Ana le gustó más de lo que había imaginado, tanto que Carlos se llevó unos buenos arañazos en la espalda.
Este tampoco se quedó atrás ya que según le había contado antes a Ana llevaba una mala racha en cuestión de sexo.
Ninguno de los dos deseaba estar en otro lugar en ese momento.
Los cristales se empañaron, y ella dejó la marca de sus manos en la ventana.
Con los pantalones vaqueros por los tobillos y sin quitarse las vans, Carlos hacía chillar a su "copiloto" con sus brutales envestidas, y mientras ella le miraba a los ojos, el procuraba concentrarse.
Los dos empapados en sudor llegaron al orgasmo,lo de él era obvio, y lo de ella no estaba muy claro, pero almenos lo decía.
Al terminar se miraron y ella salió del coche, y simplemente un simple "Chao" sirvio como despedida, ¿Volverían a verse algun día? ¿O quizá todo se quedaría en un buen polvo en el asiento de un coche "Apañao".

1 comentario:

  1. Oh Dios mio, no sabia que también escribias estas cosas jajaja me encanta tu blog, ya lo sabes baby :) un besi

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